El hámster es, sin duda alguna, la mascota ideal para principiantes o personas que no poseen mucho espacio donde mantener una mascota. Son animalitos encantadores, entretenidos y también vistosos, pues vienen con una gran variedad de colores y manchas que por medio del cruce genético es posible continuar ampliando y experimentando.
Los tipos de hámster más comunes son el Sirio, el Ruso, el Panda y el Angora. De ellos, el más sociable y tranquilo suele ser el hámster sirio, lo que lo vuelve más fácil de domesticar, aunque por regla general con un poco de atención y paciencia se logra adaptarlos al intercambio con personas. Lo ideal para ello es adoptarles de bebés, con al menos tres semanas de vida, e irlos habituando poco a poco al contacto y las caricias, las cuales aprenden a disfrutar y ya después las tolerarán normalmente.
Como todos los roedores, el hámster tiene hábitos nocturnos. Es completamente normal que pasen durmiendo todo el día y salgan en la noche a comer y jugar. Aunque no son muy ruidosos (no suelen emitir vocalizaciones) sí pueden hacer ruidos que nos molesten si lo que queremos es descansar. Debemos ser conscientes de esto, no sea que se nos vuelva un inconveniente más adelante.
Son animales de estructura frágil por su pequeño tamaño. No es recomendable que sean mascotas de niños menores de ocho años, porque podrían hacerles daño si no los manipulan con cuidado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario